Jan Van Eck, CEO de la firma global de inversiones Van Eck, afirma que los bancos no podrán evitar las stablecoins. “Ethereum se consolida como el token de Wall Street”, subrayó. Los bancos, como proveedores de servicios financieros, se verán obligados a integrar transacciones con stablecoins en un plazo perentorio

En una entrevista con Fox Business, aseguró que plataformas como Ethereum, o aquellas construidas sobre su modelo base, están mejor posicionadas para liderar esta transformación debido a su capacidad nativa para soportar aplicaciones financieras programables.

Es justamente lo que llamo el token de Wall Street. Cada banco y cada empresa de servicios financieros tiene que tener una manera de aceptar stablecoins. Simplemente, no pueden rechazar los pagos digitales de sus clientes.

Jan van Eck, CEO de la firma global de inversiones Van Eck.

Este impulso se ve reforzado por la Ley GENIUS, firmada por el presidente Donald Trump, que establece el primer marco regulatorio federal para stablecoins en Estados Unidos. La ley proporciona claridad normativa a los bancos y allana el camino para una integración segura y escalable de estos activos digitales.

Marco regulatorio y adopción institucional impulsan a Ethereum

Un informe de Fireblocks confirma esta tendencia: el 90% de los actores institucionales ya están explorando activamente cómo incorporar stablecoins en sus operaciones.

Datos clave del mercado de stablecoins:
  • Capitalización total supera $280 mil millones.
  • Crecimiento semanal desacelerado a $1.1 mil millones (CryptoQuant).
  • Crecimiento de USDT en 60 días: $10 mil millones (frente a máximos de $21B).
  • Reservas de stablecoins en exchanges alcanzan récord histórico: $68 mil millones (22 de agosto).
  • USDT domina con $53 mil millones en reservas; USDC suma $13 mil millones.

Bancos bajo presión: adaptarse o quedar atrás

Van Eck fue contundente: las instituciones financieras tienen aproximadamente 12 meses para adaptar su infraestructura y poder manejar transacciones con stablecoins. El mensaje es claro: es una cuestión de competitividad, no de opción.

Este entorno ha catalizado una acumulación masiva de ETH por parte de treasuries corporativas, que han adquirido más de $6 mil millones en ETH en el último mes. Compradores destacados incluyen BitMine y SharpLink. 

Esta demanda institucional, práctica, no especulativa, impulsó a ETH a un máximo histórico de $4.946 el 24 de agosto. Aunque corrigió ligeramente (-5%), se mantiene cerca de los $4.600, confirmando su rol como activo refugio y base de la finanza tokenizada.