Lo más relevante:

  • El FC Barcelona ha generado inquietud en los mercados deportivos tras cerrar una alianza de patrocinio global a tres años valorada en US$22 millones. La contraparte del acuerdo es Zero-Knowledge Proof (ZKP), una firma de activos digitales con sede en Samoa, cuya opacidad operativa y falta de historial financiero han puesto bajo la lupa los protocolos de cumplimiento (compliance) y diligencia debida del club catalán.
  • La validación del mercado es prácticamente inexistente para ZKP, cuyos activos corporativos básicos, como su libro blanco (whitepaper) y canales sociales, se activaron apenas a principios de noviembre. Esta aparición repentina provocó críticas severas de figuras como Xavier Vilajoana, ex directivo del club, quien calificó la operación como un riesgo inaceptable para la marca, sugiriendo una falta de rigor en la selección de socios comerciales.
  • Las alertas rojas administrativas se disparan y voces del sector tecnológico como Harry Halpin (Nym Technologies) ofrecen una lectura centrada en la privacidad blockchain. Halpin destaca que la firma opera bajo un modelo de 100% autofinanciación y desarrollo técnico, prescindiendo del marketing tradicional y presencia en redes profesionales. Recalcando que es un comportamiento atípico.

El FC Barcelona cuestionado por nuevo patrocinio cripto

El club de fútbol europeo FC Barcelona se ha colocado en el centro de una controversia tras formalizar un acuerdo de patrocinio global por tres años valorado en 22 millones de dólares. El cuestionamiento llega por un contrato de patrocinio con la empresa de criptomonedas poco conocida Zero-Knowledge Proof (ZKP), cuya sede operativa está registrada en la isla de Samoa en el Pacífico.

Xavier Vilajoana, ex miembro de la junta directiva de la entidad deportiva, declaró al Financial Times que alcanzar un acuerdo con esta startup de criptomonedas es un claro indicio de “desesperación financiera. Vilajoana señaló “señales de alerta” evidentes en los antecedentes corporativos de la empresa, calificando la decisión de la actual administración como “increíblemente preocupante” para la institución.

A través de una publicación en X, Vilajoana profundizó en su crítica, destacando que la cuenta oficial de ZKP en dicha red social contaba con apenas 33 seguidores al momento de la notificación de la colaboración. Además, criticó la supuesta conexión de la compañía con el ex kickboxer y controvertido influencer Andrew Tate. 

Tate había publicado previamente un respaldo a la tecnología Zero-Knowledge Proof en su página de X, un contenido que fue posteriormente compartido por la compañía en su canal de Telegram, con un logotipo adicional de ZKP. Vilajoana concluyó su comentario con la tajante frase: “Parece una broma de mal gusto, pero desgraciadamente es real”.

La opacidad de ZKP genera dudas en los socios del FC Barcelona

Zero-Knowledge Proof (ZKP) lanzó sus canales de redes sociales y su libro blanco (whitepaper) apenas a principios de noviembre, lo que indica una aparición corporativa reciente. Los detalles referentes a su propiedad corporativa y su estructura de financiación son notoriamente ambiguos en su sitio web. Sin embargo, la empresa afirma estar regulada bajo la legislación de Samoa. 

Adicionalmente, la startup se encuentra actualmente en las fases iniciales de su Oferta Inicial de Monedas (OIM). Cabe destacar que la tecnología criptográfica homónima de ZKP es un concepto maduro, disponible desde principios de los años noventa.

El Financial Times reportó que sus equipos de investigación fueron incapaces de hallar información pública verificable sobre algunos de los directivos de la empresa, incluyendo a Jeff Wilck, su Director de Blockchain.

En un comunicado oficial emitido para mitigar la controversia, el FC Barcelona se deslindó de la entidad, afirmando que “no tiene ninguna conexión con el token de la empresa” y que la existencia o potencial emisión de dicho token no fue objeto de discusión durante las negociaciones del patrocinio.

“El club no tiene ninguna responsabilidad ni participación en la emisión o gestión de este token, ni utiliza la tecnología asociada”, afirmó la directiva del club catalán.

El FC Barcelona, que se enfrenta a una fuerte presión financiera interna, mantiene una deuda neta que asciende a 469 millones de euros (542 millones de dólares), un factor que analistas asocian a la urgente necesidad de monetizar patrocinios.

El escepticismo y la escasez de programadores ZKP cuestiona la credibilidad de la empresa

Harry Halpin, director ejecutivo de la firma de privacidad blockchain Nym Technologies, manifestó públicamente su escepticismo ante cualquier empresa que “aparezca de la nada y afirme brindar privacidad a través de pruebas de conocimiento cero (Zero-Knowledge Proofs o ZKP)”. Halpin argumentó que es “sospechoso que solo queden unos 50 programadores vivos capaces de comprender las matemáticas y codificar sistemas a prueba de conocimiento cero que estén listos para producción”.

Añadió que la mayoría de estos desarrolladores de élite ya están empleados en compañías consolidadas, citando como ejemplos: la capa 2 de Ethereum enfocada en la privacidad, Aztec; el protocolo blockchain Anoma; la cadena de bloques de capa 1 centrada en la privacidad, Aleo; y Electric Coin Company, la entidad detrás de la criptomoneda de privacidad Zcash.

Halpin también precisó que las pruebas de conocimiento cero por sí mismas no garantizan el anonimato de manera automática, ya que las direcciones IP de los participantes en las transacciones podrían seguir siendo visibles. Por ello, la privacidad total a menudo requiere el uso complementario de “mixnets” o redes de mezcla, tal como se implementa en ciertos ecosistemas centrados en la privacidad.

En respuesta implícita a las críticas sobre la falta de transparencia corporativa, la compañía [ZKP, o Proof Pods] publicó un desafío en X el viernes: “Sin LinkedIn. Sin presentación. Sin publicidad ofensiva. Solo una nueva cadena de bloques, Proof Pods implementados y 100% autofinanciado”. Y concluyó: “Quizás lo que preocupa a los medios tradicionales es que nos saltamos las relaciones públicas”.