Lo más relevante:

  • El ratio ETH/BTC, un indicador técnico clave que durante mucho tiempo fue pasado por alto por gran parte del mercado, podría haber establecido su fondo definitivo en abril de 2025, según el destacado analista Michaël van de Poppe.
  • Este escenario técnico guarda un paralelismo significativo con el ciclo alcista de 2019, donde el ratio experimentó una recuperación sólida, pasando de 0,017 a 0,043, antes de entrar en una fase de consolidación lateral.
  • La hipótesis de un giro estructural en el ratio se ve respaldada por varias señales técnicas convergentes. Entre ellas destaca el cruzamiento alcista por encima de su media móvil de 365 días. Un nivel que actúa como un importante barómetro de sentimiento a largo plazo y que sugiere una posible recuperación en la fortaleza relativa de Ethereum frente a Bitcoin.

¿Punto de inflexión en el ratio ETH/BTC? Ethereum busca liderar el próximo ciclo

El analista de mercados digitales Michaël van de Poppe ha identificado una señal de reversión estructural en el par ETH/BTC, sugiriendo que el activo alcanzó su capitulación definitiva en abril de 2025 al tocar el umbral de los 0.017. Este nivel de soporte crítico marcó el inicio de una fase de recuperación técnica que coincide con la nueva narrativa impulsada por Vitalik Buterin, quien ha posicionado a Ethereum como el “Linux de las finanzas” y de la Web3. Según Buterin, la red está evolucionando hacia una infraestructura civilizacional abierta, comparable a los sistemas operativos que sostienen la internet moderna.

De acuerdo con el análisis de Van de Poppe, la trayectoria actual del par replica patrones fractales observados durante el mercado alcista de 2019. Tras establecer el mínimo el año pasado, el ratio experimentó un avance hasta los 0.043 en agosto, para luego entrar en un periodo de consolidación técnica que lo sitúa en los 0.034 a inicios de 2026. Esta evolución sugiere que, tras un ciclo de acumulación prolongado, el mercado está reevaluando el valor relativo de Ethereum frente a la dominancia de Bitcoin.

Van de Poppe sostiene que, a pesar de cuatro años de un rendimiento relativo inferior, el ecosistema ha entrado oficialmente en un “mercado de Ethereum”. El comportamiento del ratio ETH/BTC, que funciona como un barómetro de la fortaleza de las altcoins frente al activo de reserva líder, es interpretado por los gestores de cartera como un indicador adelantado de una rotación de capital global. En este contexto, la robustez de la red y su adopción como capa de liquidación institucional sugieren que el giro en la tendencia no es solo técnico, sino un reflejo de su madurez como infraestructura financiera.

Los fundamentos de red impulsan la tesis de recuperación para Ethereum

Más allá de las métricas de análisis técnico, una serie de indicadores fundamentales está fortaleciendo el argumento a favor de un rally estructural en Ethereum. La robustez de la red como capa de liquidación global sugiere que el activo está recuperando su posición estratégica dentro de las carteras institucionales. Apoyado en una utilidad transaccional que supera los ciclos especulativos previos.

En primera instancia, el segmento de las stablecoins ha registrado una expansión sin precedentes durante el último ejercicio. Michaël van de Poppe destaca que el suministro de activos estables dentro de la red Ethereum se incrementó en más de un 65% este año, logrando duplicar el volumen máximo registrado durante el ciclo alcista de 2021. Este flujo de capital hacia la red principal actúa como un indicador de liquidez latente, lista para ser desplegada en el ecosistema de aplicaciones financieras.

Otros indicadores:

Según las métricas de DefiLlama, la capitalización agregada de stablecoins en Ethereum ha superado el umbral de los 163.900 millones de dólares. De este total, el USDT de Tether mantiene una dominancia del 52%, consolidando a la red como la infraestructura preferida para la liquidación de pagos y la arquitectura de las finanzas descentralizadas (DeFi). Si se ratifica que el mínimo del par ETH/BTC de abril fue efectivamente el suelo del mercado, estaríamos ante un reequilibrio del interés institucional hacia este activo de infraestructura.

Otro indicador de alta relevancia es el volumen transaccional. Solo en el cuarto trimestre del año anterior, el flujo de transferencia de stablecoins en Ethereum alcanzó los 8 billones de dólares, de acuerdo con datos de Token Terminal. A este dinamismo se suma el auge de los activos del mundo real (Real World Assets o RWA). Una tendencia donde Ethereum funciona como el protocolo base para la tokenización de instrumentos tradicionales, tales como bienes raíces y bonos soberanos, integrando definitivamente la “plomería” financiera tradicional con la eficiencia de la blockchain.