Lo más relevante:

  • El 15.º plan de informatización de China establece una hoja de ruta estratégica con el año 2030 como fecha límite para el despliegue y consolidación de su infraestructura nacional de blockchain.
  • A pesar del impulso masivo a la tecnología de contabilidad distribuida, la postura del gobierno chino frente a los activos digitales descentralizados se mantiene inalterada. China reafirma un enfoque dual que prioriza la innovación tecnológica dirigida por el Estado frente al libre mercado cripto.

La estrategia de China para una infraestructura blockchain estatal hacia 2030

China ha fijado un cronograma definitivo para el despliegue de su infraestructura digital de última generación. Tras sentar los fundamentos del proyecto en directivas previas publicadas el 9 de octubre, la Comisión Central de Asuntos del Ciberespacio de China ha integrado formalmente la tecnología blockchain en su plan quinquenal de modernización, estableciendo que la red nacional soberana de cadena de bloques estará sustancialmente completada para el año 2030. Este despliegue masivo se coordinará de forma paralela con la comercialización de redes móviles 6G y la expansión de la capacidad de cómputo nacional.

La arquitectura técnica proyectada contempla la creación de una red troncal centralizada conectada a nodos regionales interconectados, orientada principalmente a la emisión de identidades digitales descentralizadas bajo supervisión estatal y a la digitalización integral de las cadenas de suministro informáticas, marítimas y logísticas. 

El plan gubernamental asigna competencias especializadas por áreas geográficas: la región del delta del río Yangtsé liderará la integración de aplicaciones financieras y comerciales, mientras que el eje industrial Chengdu-Chongqing enfocará la implementación a gran escala en manufactura, comercio transfronterizo y sector agroindustrial.

Control regulatorio y exclusión del mercado de criptomonedas

El documento oficial omite cualquier referencia a activos digitales o tokens descentralizados. La hoja de ruta estratégica mantiene de forma estricta la prohibición generalizada impuesta por el gobierno chino en 2021 sobre las transacciones, la minería y los servicios financieros vinculados a las criptomonedas privadas. El nuevo calendario de desarrollo no modifica esta postura regulatoria rígida respecto a la libertad de circulación de capitales no rastreables.

Esta delimitación metodológica subraya la postura estructural del Estado chino. Diferencia de manera tajante la tecnología subyacente de registros distribuidos de la especulación financiera con divisas digitales. 

La iniciativa de China busca articular una infraestructura blockchain totalmente permisionada y bajo control soberano. Cerrando las puertas al uso de redes públicas descentralizadas dentro de su sistema económico.