Lo más relevante:
- Según alertas policiales, las redes delincuenciales están utilizando sonidos simulados y gritos fabricados para exigir el pago de secuestros falsos. Estas tácticas de engaño auditivo buscan generar pánico y presionar a las víctimas.
- Agentes de la PNB enfatizan que estos secuestros virtuales rara vez implican raptos reales, y que el pago inmediato suele envalentonar a las redes criminales para seguir atacando a otras personas.
Cuerpos de seguridad de Venezuela alertan sobre la evolución de la extorsión digital y el uso de criptoactivos
Los organismos de inteligencia y seguridad ciudadana de Venezuela han emitido una serie de alertas preventivas ante el surgimiento de nuevas modalidades delictivas que convergen la ingeniería social con herramientas tecnológicas avanzadas. Esta sofisticación de la criminalidad organizada busca explotar vulnerabilidades psicológicas mediante tácticas de manipulación diseñadas para eludir los controles de seguridad convencionales.
Dentro del espectro de amenazas detectadas, las autoridades destacan el auge del “secuestro por ficción”. Esta técnica de extorsión telefónica ha escalado en las prioridades de los cuerpos de seguridad tras la resolución de cinco incidentes críticos en los últimos 21 días.
La metodología se basa en la generación de escenarios de pánico extremo; para otorgar verosimilitud a la amenaza, los perpetradores emplean entornos acústicos simulados y narrativas coercitivas de alta presión, orientadas a anular la capacidad de juicio de la víctima y forzar una capitulación financiera inmediata.
Simultáneamente, la Policía Nacional Bolivariana (PNB) ha intensificado la vigilancia sobre el ecosistema de activos digitales. Los informes de inteligencia sugieren una migración estratégica de los grupos delictivos hacia las criptomonedas como canal de liquidación.
Los extorsionadores exigen transferencias de activos a través de monederos virtuales (wallets) o plataformas de intercambio globales como Binance, buscando aprovechar la celeridad y la naturaleza transfronteriza de la tecnología blockchain para dificultar el rastreo de los fondos.
Aunque la utilización de activos digitales en actividades ilícitas ha sido documentada históricamente en la región, el factor diferenciador en la coyuntura actual es la mutación del modus operandi. La transición hacia esquemas de extorsión híbridos subraya una profesionalización en la gestión de cobros ilegales dentro del entorno digital.
Autoridades recomiendan mejorar medidas de seguridad
Ante este escenario, las directrices oficiales enfatizan que la efectividad de estos delitos depende de la inmediatez transaccional. La recomendación técnica para individuos y entidades es priorizar la verificación de la seguridad de los familiares antes de proceder con cualquier desembolso de capital.
La instrucción de los cuerpos de seguridad es restrictiva: abstenerse de realizar transferencias de fondos o activos digitales y denunciar formalmente cualquier dato relevante, incluyendo números de origen y direcciones de monederos electrónicos, para facilitar la trazabilidad criminal por parte de las unidades competentes.











