Lo más relevante:
- Francia se ha convertido en el epicentro de los llamados ataques de llave inglesa. Una forma de delincuencia violenta relacionada con las criptomonedas en la que los perpetradores obligan físicamente a las víctimas a entregar sus activos digitales.
- Una investigación revela que estos delitos suelen ser perpetrados por jóvenes delincuentes prescindibles que operan en primera línea, sin estar involucrados en la organización principal. La estructura de mando en el extranjero ha complicado los esfuerzos de las autoridades francesas para desmantelar las redes.
Crimen organizado en Francia pone en el foco a inversores de criptomonedas
A pesar de los esfuerzos de los empresarios del ecosistema digital por robustecer su seguridad personal, los ataques físicos, conocidos en la jerga de seguridad como robos de “llave inglesa”, mantienen una tendencia alarmante. Francia consolidándose como el núcleo de esta actividad delictiva.
Una reciente investigación publicada por Franceinfo revela que estos asaltos violentos no son eventos fortuitos, sino operaciones orquestadas por líderes del crimen organizado que, en muchos casos, dirigen las ejecuciones tácticas desde jurisdicciones internacionales para evadir la acción de la justicia local.
Los protocolos de investigación criminal han determinado que estos delitos siguen una estructura piramidal sofisticada. Similar a la utilizada por las redes de narcotráfico bajo vigilancia.
El modelo operativo se basa en un “cerebro” intelectual que coordina las órdenes de forma remota, mientras que la ejecución material recae en delincuentes de bajo nivel. Estos ejecutores, a menudo jóvenes reclutados a través de plataformas de redes sociales, actúan como piezas desechables dentro de la organización, realizando las incursiones violentas bajo instrucciones precisas recibidas vía telefónica.
El impacto de esta modalidad criminal alcanzó niveles críticos durante 2025, año que figura como el periodo con mayor incidencia de robos de activos digitales mediante coacción física. En lo que va del año actual, la frecuencia de estos ataques se ha intensificado, posicionando a los domicilios de inversores como objetivos de alta prioridad.
Jóvenes como “carne de cañon”
El informe de Franceinfo detalla casos donde la violencia se ejerce incluso contra familiares de los objetivos principales. Bajo la premisa de que poseen claves privadas o acceso a billeteras frías de alto valor.
Los perfiles de los atacantes identificados en las investigaciones suelen oscilar entre los 19 y 23 años. Quienes operan con uniformidad táctica y una preocupante indiferencia ante la gravedad de sus actos.
Testimonios de las víctimas subrayan la actitud distendida y violenta de estos grupos. Lo que evidencia una profesionalización delictiva donde el inversor de criptomonedas es visto como un objetivo de alta rentabilidad y baja protección física en comparación con las instituciones financieras tradicionales.











