Lo más relevante: 

  • El rublo digital comenzará su implementación a gran escala el 1 de septiembre de 2026. Los principales bancos y comercios selectos deberán incorporar progresivamente la nueva infraestructura de pago. 
  • Los particulares no estarán obligados a usarla, pero los bancos sí, una estructura que obliga a las instituciones financieras a desarrollar capacidades de aceptación. Dejando la decisión de adopción en manos de los consumidores. 
  • El proyecto forma parte de la estrategia más amplia de soberanía financiera de Rusia. El Gobierno busca reducir la dependencia de las redes de pago internacionales y crear una alternativa nacional a las stablecoins dominadas por el dólar estadounidense.

El Banco de Rusia ratifica el despliegue generalizado del rublo digital e impone un cronograma vinculante para la banca y el sector comercial

Tras la culminación de los ciclos iniciales de pruebas piloto e infraestructuras piloto proyectados desde el año 2023, la Federación de Rusia ha determinado instrumentar de forma definitiva la transición sistémica hacia su moneda digital de banco central (CBDC). 

La gobernadora del Banco de Rusia, Elvira Nabiúlina, ha ratificado en sede institucional que la arquitectura tecnológica y los rieles de liquidación del rublo digital se encuentran técnicamente operativos. Con ello se disponen para dar inicio a un despliegue y lanzamiento de alcance nacional a partir del próximo 1 de septiembre.

Es importante destacar que la introducción del rublo digital configurará formalmente una tercera variante de la base monetaria soberana. Operando en estricta paridad y coexistencia con el dinero físico en circulación (billetes) y los saldos bancarios electrónicos tradicionales (depósitos comerciales).

Una moneda digital obligatoria

Las principales entidades bancarias del mercado doméstico estarán compelidas por mandato normativo a integrar esta nueva moneda. Será como una nueva modalidad de activos dentro de sus portafolios de servicios financieros.

Por su parte, los grandes conglomerados comerciales y operadores minoristas del país asumirán la obligación legal progresiva de procesar el rublo digital. También a incorporar esta arquitectura de cobro en sus terminales de venta. 

En lo que respecta a la población civil y particulares, el marco regulatorio preservará el principio de voluntariedad. Garantizando la plena libertad individual para determinar el método de pago de su preferencia.

En conformidad con las directrices y circulares oficiales emitidas por la junta de directores del Banco de Rusia, el calendario de adopción forzosa se estructurará a través de tres fases progresivas y vinculantes:

  • Fase 1 (1 de septiembre de 2026): Integración y adecuación técnica obligatoria para las 12 instituciones bancarias catalogadas por el regulador como de importancia sistémica dentro de la federación, extendiéndose asimismo a la totalidad de los establecimientos de comercio minorista cuyas operaciones registren una cifra de negocios o ingresos brutos anuales superiores a los 120 millones de rublos (el equivalente nominal aproximado a 1.5 millones de dólares).
  • Fase 2 (1 de septiembre de 2027): Ampliación del espectro de obligatoriedad legal hacia aquellas entidades financieras que operen bajo una licencia bancaria universal, de forma conjunta con las empresas y comercios minoristas que consoliden flujos de facturación anuales por encima de los 30 millones de rublos.
  • Fase 3 (septiembre de 2028): Consolidación y cobertura nacional absoluta del ecosistema digital, incorporando al régimen mandatorio a la banca de mediana capitalización, instituciones de crédito restantes y redes de minoristas e independientes de menor escala.