Lo más relevante:
- El representante Nick Begich ha presentado la Ley ARMA, una legislación que obligaría al Departamento del Tesoro a mantener una reserva estratégica de Bitcoin durante un mínimo de 20 años. El proyecto de ley busca codificar una estrategia de tenencia a largo plazo para cualquier Bitcoin que ya esté en posesión del gobierno y autorizar adquisiciones adicionales.
- La legislación exige consolidar miles de millones de dólares en criptoactivos, actualmente dispersos en diversas agencias federales, en una estructura de reserva unificada. El proyecto de ley también contempla informes periódicos de prueba de reservas, lo que aportaría un grado de transparencia en la cadena de bloques a las tenencias gubernamentales que reflejaría las mejores prácticas del sector privado.
Ley ARMA: Un proyecto bipartidista que busca consolidar por ley la Reserva Estratégica de Bitcoin
El representante republicano Nick Begich (R-AK) ha introducido formalmente en el Congreso de los Estados Unidos un proyecto de legislación federal diseñado para estructurar de forma permanente una reserva estratégica nacional de Bitcoin. El movimiento parlamentario busca dar fuerza de ley a una de las promesas fundamentales de la agenda económica del presidente Donald Trump orientada al sector de los activos digitales, en un contexto político marcado por la proximidad de las elecciones de medio término en el país.
El marco normativo, denominado Ley de Modernización de la Reserva Americana (o Ley ARMA, por sus siglas en inglés), instruye de manera explícita al Departamento del Tesoro a constituir y gestionar un fondo soberano de Bitcoin por un periodo de maduración mínimo de 20 años. Adicionalmente, la propuesta legal contempla la creación de una subestructura financiera destinada a administrar otras criptomonedas bajo custodia del Estado.
Consolidación de activos decomisados y auditorías transparentes
Uno de los pilares de la Ley ARMA se enfoca en la optimización y unificación de los recursos digitales existentes en la administración pública. El texto exige la centralización de un patrimonio valorado en miles de millones de dólares en activos digitales que actualmente se encuentran fragmentados en los balances de diversas agencias federales, acumulados históricamente a través de operativos de decomiso judicial y sanciones económicas. Para garantizar la integridad del fondo, la ley establece la obligatoriedad de publicar auditorías de gobernanza mediante informes de prueba de reservas.
Fricciones operativas y debate en el Ejecutivo
Hasta el mes previo a la introducción del proyecto de ley, la viabilidad de la reserva estratégica de Bitcoin, que Trump había delineado inicialmente mediante órdenes ejecutivas, continuaba en fase de evaluación técnica. Durante un simposio financiero en Las Vegas, Patrick Witt, director ejecutivo del Consejo de Asesores del Presidente para Activos Digitales, admitió que los equipos jurídicos de la actual administración han dedicado meses a desentrañar e interpretar las complejas variables y limitaciones legales que rodean la implementación de dicha iniciativa estatal.
La propuesta legislativa ha logrado capturar un respaldo político estratégico de carácter bipartidista, teniendo como principal co-líder en el ala demócrata al representante Jared Golden (D-ME). La Ley ARMA ingresó al circuito con un bloque de 17 co-patrocinadores originales, incluyendo a figuras prominentes como el representante republicano Mike Collins (R-GA).
“Las administraciones previas han subastado las criptomonedas o las han mantenido en reserva según los caprichos del poder ejecutivo”, argumentó el representante Golden en una nota oficial, enfatizando que la estructura de un fondo creado bajo el mandato de la Ley ARMA contaría con el blindaje institucional y el “peso de la ley” federal.
A pesar del impulso en el Capitolio, persisten discrepancias de criterio en los mandos económicos del gobierno. Mientras exfuncionarios de la administración aseguraban que la Casa Blanca mantenía un firme interés en acumular la mayor cantidad de Bitcoin posible bajo un esquema fiscalmente neutro, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, moderó las expectativas del mercado al desestimar, por el momento, la ejecución de compras directas de criptoactivos en los mercados al contado por parte de las agencias gubernamentales.











