Lo más relevante:

  • Los ETF de Bitcoin al contado en EE. UU. perdieron 2.100 millones de dólares en junio, superando las salidas de capital totales de mayo, que ascendieron a 2.400 millones de dólares. 
  • Estos activos netos disminuyeron en 33.000 millones de dólares, pasando de 109.000 millones a 77.000 millones el mes pasado, en línea con la caída del 27% de Bitcoin durante el mismo período. 
  • Esta contracción refleja tanto la depreciación del precio como los reembolsos de participaciones, lo que indica ventas activas en lugar de pérdidas de valoración puramente pasivas.
  • Varios analistas argumentan que el ritmo de salida de capital de los ETF es “perjudicial en lugar de positivo”, pero ofrecieron diferentes puntos de vista sobre qué podría cambiar la situación. 

Los ETF de Bitcoin al contado acentúan su descapitalización ante la cautela macroeconómica y la rotación hacia el sector tecnológico

Las perspectivas operativas en el mercado de activos digitales preservan un sesgo contractivo, en momentos donde los fondos cotizados en bolsa (ETF) de Bitcoin al contado registran una pérdida de valor persistente, un comportamiento condicionado por un entorno macroeconómico y geopolítico adverso que limita la exposición de los administradores de carteras.

De acuerdo con las series estadísticas compiladas por la firma analítica SoSoValue, los ETF de Bitcoin al contado han anotado salidas netas de capital por el orden de los 2.100 millones de dólares en lo que va del mes de junio, una métrica que se encamina a superar la contracción registrada durante el periodo de mayo, cuando los reembolsos totales ascendieron a los 2.400 millones de dólares. 

El flujo de salida consolidado este miércoles, tasado en 214 millones de dólares, constata que la trayectoria bajista mantiene su vigencia estructural; un panorama que no logró revertirse de forma definitiva tras el repunte transitorio de ingresos netos observado el 4 de junio, el cual interrumpió una secuencia contractiva de 13 jornadas consecutivas de pérdidas que drenó aproximadamente 4.400 millones de dólares de estos vehículos de inversión regulados.

Es relevante destacar que diversos fondos alternativos registraron entradas netas de capital durante la jornada del lunes, aun cuando los titulares agregados se preservaban en terreno negativo, lo que corrobora que la presión de venta se encuentra altamente concentrada en emisores específicos y no constituye una capitulación generalizada del sector.

Adam Haeems, director de gestión de activos de la firma Tesseract Group.

Una contracción prolongada:

Desde el hito del 10 de mayo, el valor agregado de los activos netos bajo gestión en la industria se ha contraído en aproximadamente 33.000 millones de dólares, descendiendo desde una valoración de 109.000 millones hasta situarse en los 77.000 millones de dólares. Este ajuste en el balance guarda una estricta correlación con la depreciación nominal del 27% experimentada por la cotización de Bitcoin, la cual retrocedió desde su máximo relativo del 10 de mayo de 81.443 dólares hasta perforar soportes técnicos en mínimos de 59.353 dólares.

A pesar de la persistencia que exhibe este ciclo contractivo, el ritmo de liquidación y salida de flujos de los ETF ha comenzado a mostrar signos de moderación relativa, según las evaluaciones compartidas por Adam Haeems, director de gestión de activos de la firma Tesseract Group. “La presión de venta institucional aún no ha alcanzado un punto de estabilización absoluta, pero las métricas sugieren un escenario de agotamiento gradual de la liquidez vendedora en lugar de un incremento en su intensidad transaccional”.

Factores estructurales: La mecánica detrás de los reembolsos en los fondos cotizados

Bajo el análisis macroeconómico de Haeems, la racha ininterrumpida de salidas de capital responde de forma directa a una confluencia de tres variables operativas: 

  • En primer lugar, la ejecución de reembolsos de acciones por parte de fondos de cobertura apalancados que deshacen posiciones de arbitraje (cash-and-carry) entre los ETF al contado y el mercado de futuros; 
  • En segundo término, una migración coordinada de posiciones compradoras (longs) desde el fondo con la estructura de comisiones más elevada del mercado estadounidense, un vehículo de inversión que ha cedido cerca de 27.000 millones de dólares desde su listado inicial; 
  • Tercero, una rotación estratégica de capital soberano y corporativo hacia la renta variable vinculada a la inteligencia artificial (IA) y las próximas ofertas públicas de venta (OPV) del sector tecnológico.

Las dos primeras variables mencionadas responden a factores estrictamente mecánicos de la arquitectura financiera y poseen un carácter autolimitante en el tiempo. Por el contrario, la tercera variable es la que requiere un monitoreo técnico riguroso por parte de nuestras mesas de dinero, puesto que incide directamente sobre las métricas globales de aversión o apetito por el riesgo de los inversores, más allá de la microestructura del mercado cripto.

Adam Haeems, director de gestión de activos de la firma Tesseract Group.