Lo más relevante:
- El presidente ruso, Vladímir Putin, promulgó una ley histórica que establece el primer marco legal integral para la regulación de criptomonedas en el país, formalizando la supervisión estatal sobre el comercio y la custodia de activos digitales.
- La normativa, que entrará en vigor el 1 de septiembre de 2026, somete a las plataformas de intercambio e intermediarios financieros al control directo del Banco Central de Rusia.
- El Kremlin busca incorporar la liquidez cripto a la economía formal para eludir sanciones financieras internacionales y fortalecer su sistema bancario.
Vladimir Putin promulga la primera legislación integral para el mercado de criptomonedas en Rusia
El presidente Vladimir Putin ha estampado su firma en la ley titulada: “Sobre la moneda digital y los derechos digitales”. Estableciendo el primer marco regulatorio integral para el mercado de criptoactivos en la Federación de Rusia. El documento legal, con una extensión de casi 300 páginas, fue promulgado tras completar con éxito su tránsito por ambas cámaras del Parlamento ruso.
La cronología del proyecto de ley inició con su presentación formal en abril. Seguida de la aprobación de la Duma Estatal el 21 de julio y la posterior validación del Consejo de la Federación el 24 de julio.
🚨🇷🇺 Putin Has CONFIRMED A New Payment Infrastructure With BRICS Using Blockchain To Ditch The Dollar
At the International Economic Forum, Putin dropped this absolute BOMBSHELL:
“Any country can at any moment be deprived of access to its legitimate assets, which are placed in… pic.twitter.com/ZjJF8tl24M
— Truth Seeker 1.0 (@Veibreaker) August 5, 2026
Cabe destacar que la entrada en vigor estaba prevista para los meses centrales del verano. La fecha de aplicación efectiva se ha fijado para el 1° de septiembre de 2026. Con el fin de permitir que las instituciones realicen los ajustes técnicos exigidos por el texto.
El nuevo ordenamiento legal autoriza de forma explícita las operaciones de inversión y la negociación en plataformas secundarias de activos digitales. No obstante, el marco normativo sostiene la prohibición del uso de criptomonedas como medio de pago directo en bienes y servicios dentro de la economía interna. Preservando al rublo como la única moneda de curso legal en todo el territorio nacional.
El Banco Central de Rusia centraliza la supervisión y fija límites a los inversionistas
El núcleo operativo del texto legal establece que todas las transacciones vinculadas a divisas digitales deberán canalizarse obligatoriamente a través de infraestructuras autorizadas por el Banco Central de Rusia.
Esta disposición consolida el control de la autoridad monetaria sobre los flujos transaccionales, exigiendo licencias previas para casas de cambio, mercados secundarios, cámaras de compensación e intermediarios financieros. La banca comercial también está habilitada para participar en este ecosistema regulado, siempre que cumpla con los estándares técnicos y de capital exigidos.
🚨BREAKING: 🇷🇺 President Putin has officially signed the CRYPTO CLARITY ACT into law.
If the United States of America fails to PASS the CLARITY ACT, it will LOSE in the race against Russia and China. pic.twitter.com/WwvBWKMBKf
— JackTheRippler ©️ (@RippleXrpie) August 5, 2026
Para el segmento de inversionistas minoristas no calificados, la ley fija un techo de inversión anual de hasta 300.000 rublos en criptomonedas, el cual deberá ser gestionado mediante un único corredor autorizado. Adicionalmente, las instituciones financieras contarán con la prerrogativa legal de bloquear transacciones sospechosas. Aplicando para ello un período de demora o reflexión de 48 horas en transferencias entre billeteras digitales y conversiones a cuentas en moneda fiduciaria.
Respecto a la oferta de activos permitida, la legislación restringe la circulación libre únicamente a aquellos tokens que certifiquen alta liquidez, elevada capitalización de mercado y un historial extendido de cotización. De acuerdo con las guías del Banco Central, activos de gran escala como Bitcoin, Ethereum y la stablecoin USDT son los principales instrumentos reglamentados. Estos activos cumplen inicialmente con las condiciones para operar bajo el esquema regulado.











