Lo más relevante:

  • La subida de tasas de la Fed en 25 puntos básicos ha precipitado el retroceso actual de Bitcoin. Este escenario presenta múltiples similitudes con respecto al período previo al aumento de marzo de 2022.
  • En el ajuste cuantitativo anterior, el mercado cripto actuó como un activo de alta beta ante la liquidez global. El patrón de caída es previo a la subida de tipos, luego rebote y una posterior capitulación.
  • A diferencia de 2022, la adopción institucional mediante vehículos cotizados (ETFs al contado) y una mayor liquidez en los mercados de derivados absorben parte del impacto macroeconómico, limitando la magnitud de las correcciones drásticas.

Un aumento de tasas de la Reserva Federal revive el pasado de Bitcoin

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunció este miércoles un incremento de 25 puntos básicos en su tasa de interés de referencia, situando el rango objetivo entre el 3,75% y el 4,00%. Esta decisión marca el inicio del primer ciclo de ajuste monetario en tres años. Los participantes del mercado prevén una subida acumulada adicional de 75 puntos básicos a lo largo del próximo semestre.

Desde una perspectiva histórica, los ajustes aislados resultan inusuales dentro de los ciclos de endurecimiento cuantitativo. Desde 1994, el organismo de la banca central estadounidense solo ha ejecutado un incremento único en una ocasión. De igual forma, los registros históricos desde 1955 evidencian que los aumentos aislados han sido excepcionales a lo largo de doce períodos de restricción monetaria.

Para la cotización de Bitcoin, la correlación con el escenario macroeconómico de 2022 adquiere una trascendencia analítica relevante. Si bien el mercado de activos digitales posee un historial operativo limitado, el ciclo iniciado en 2015 ofrece una referencia alternativa, aunque condicionada por menores niveles de liquidez y una infraestructura de mercado menos desarrollada en aquel período.

El precedente macroeconómico de 2022 sugiere un rebote técnico previo a nuevas correcciones

En noviembre de 2021, la cotización de Bitcoin registró un máximo histórico de aproximadamente 69.000 dólares. Para el momento en que se ejecutó el primer incremento de tasas en marzo de 2022, el activo criptográfico ya acumulaba una depreciación cercana al 40% desde su pico. En la coyuntura actual, el precio experimenta un retroceso similar del 40% respecto de su máximo registrado en octubre, situado en los 126.000 dólares.

La dinámica observada tras la resolución monetaria de marzo de 2022 aporta métricas adicionales para el análisis comparativo. En los doce días posteriores a dicho ajuste, Bitcoin registró un repunte cercano al 18%, previo a una fuerte contracción de casi el 50% que dio paso a un mercado bajista prolongado.

Esta secuencia histórica respalda la hipótesis de una posible recuperación de corto plazo previa a eventuales correcciones de precio. Sin embargo, no representa una trayectoria garantizada. Durante el ejercicio de 2022, el deterioro en la valoración de los criptoactivos coincidió con pérdidas generalizadas en los mercados de renta variable, bonos y metales preciosos, en un entorno de marcada inestabilidad para la industria blockchain.