Lo más relevante:
- La red de Ethereum ha alcanzado un nuevo hito de capacidad al procesar 2.5 millones de transacciones por día. Operando simultáneamente con tarifas de gas históricamente bajas, gracias a las mejoras continuas en escalabilidad y eficiencia de la capa base y las soluciones Layer 2.
- Paralelamente, la actividad de staking en Ethereum ha experimentado un crecimiento explosivo, lo que refuerza la confianza de los validadores en la seguridad y rentabilidad de la red. Además de impulsar una adopción más amplia y consolidada del ecosistema criptográfico construido sobre su blockchain.
La eficiencia de Ethereum en 2026
La red de Ethereum ha entrado en una fase de eficiencia operativa sin precedentes este enero de 2026. Con un volumen diario que ha alcanzado picos de 2.8 millones de transacciones, la infraestructura no solo ha demostrado una resiliencia técnica superior, sino que ha logrado reducir los costos de usuario a niveles históricos. Las tarifas de gas en la capa principal (Mainnet) se sitúan ahora en un promedio de $0.15, con transacciones de intercambio (swaps) optimizadas que descienden hasta los $0.04, eliminando una de las barreras de entrada más persistentes del ecosistema.
One of my top pics for 2026
+$10,000 minimum
— Crypto GEMs 📈🚀 (@cryptogems555) January 8, 2026
El motor técnico, Fusaka y la era de los Blobs:
Este cambio estructural es el resultado directo de la actualización Fusaka y la implementación de PeerDAS (Peer Data Availability Sampling). A diferencia de etapas anteriores, la red ha optimizado la forma en que gestiona los datos:
- Capacidad de Blobs: Gracias al fork “Blob-Parameter-Only” (BPO) de enero, el objetivo de blobs se elevó a 14 (con un máximo de 21). Permitiendo que los rollups de Capa 2 (como Arbitrum, Optimism y Base) publiquen datos de forma masiva y económica.
- Límite de Gas: El límite de gas por bloque en la capa base se expandió de 45 a 60 millones. Lo que permite procesar un mayor número de transacciones por bloque sin generar congestión.
- PeerDAS: Esta tecnología permite que los nodos verifiquen la disponibilidad de datos descargando solo fragmentos de los mismos. Reduciendo drásticamente la carga de hardware para los validadores.
Massive breakout is coming
2026 will be massive
Enjoy the run pic.twitter.com/5EwYPOc9RP
— Crypto GEMs 📈🚀 (@cryptogems555) January 16, 2026
Stablecoins, la columna vertebral del volumen on-chain:
La adopción masiva ya no es solo teórica. De acuerdo con un informe estratégico de Standard Chartered, las stablecoins se han consolidado como el principal caso de uso de la red, representando entre el 35% y el 40% de todas las transacciones actuales. Tether (USDT) y Circle (USDC) lideran este flujo, convirtiendo a Ethereum en la capa de liquidación global de facto para el comercio digital y las remesas.
Para los analistas de Standard Chartered, 2026 es oficialmente “el año de Ethereum”. La combinación de una mayor productividad de red y un entorno regulatorio más claro en Estados Unidos (impulsado por la Ley CLARITY) ha posicionado a ETH como un activo estructuralmente infravalorado, con proyecciones institucionales que apuntan hacia los $7.500 para el cierre del ejercicio.
ETH/BTC weekly#Ethereum looks to outperform #Bitcoin in 2026 pic.twitter.com/hdinR1nB5d
— Cantonese Cat 🐱🐈 (@cantonmeow) January 2, 2026
La “Crisis de Oferta” de Ethereum: El staking absorbe el 30% del suministro mientras la cola de salida desaparece
El ecosistema Ethereum está experimentando un cambio estructural en su dinámica de mercado que señala una convicción institucional sin precedentes. A mediados de enero de 2026, la cantidad de Ether (ETH) bloqueado en contratos de participación (staking) ha superado los 36 millones de ETH, lo que representa aproximadamente el 30% de la oferta total en circulación. Este hito coincide con un desplome en la presión de venta: la “cola de salida” de validadores ha caído a cero, mientras que la demanda para entrar a la red ha creado una lista de espera de 2.6 millones de ETH, con tiempos de demora de hasta 45 días.
El “Reseteo” de Vitalik: Recuperar los valores perdidos:
Este auge en el staking no es solo un fenómeno financiero. El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha aprovechado este momento de solidez técnica para lanzar un manifiesto de “reseteo” para 2026. Según Buterin, tras una década de compromisos en favor de la adopción masiva, Ethereum debe retomar sus pilares de soberanía individual y privacidad.
Ready to print millionaires in 2026
— Crypto GEMs 📈🚀 (@cryptogems555) January 18, 2026
“2026 es el año en que recuperamos el terreno perdido en términos de falta de confianza y autonomía”, declaró Buterin. Su hoja de ruta para este año incluye:
- Simplificación de Nodos: El uso de ZK-EVM y límites de acceso a bloques para que cualquier usuario pueda verificar la red desde una computadora personal.
- Privacidad Nativa: Implementación de tecnologías como ORAM (Oblivious RAM) para evitar que proveedores de datos y billeteras rastreen los patrones de acceso de los usuarios.
- Resiliencia Sistémica: El cumplimiento del “Walkaway Test”, asegurando que el protocolo sea capaz de operar de forma segura durante décadas incluso si los desarrolladores principales dejaran de actualizarlo.
Quo vadis, Ethereum?
Ethereum is heading into a period of testing and gradual deployment (potentially over the coming years) of more significant changes. This year in particular, we’ll see Glamsterdam, followed later by ZK-EVM.
In simple terms: Ethereum is meant to function as… pic.twitter.com/NRSe1CfUW6
— Nano Trader (@nanobot_trader) January 13, 2026
Hacia una infraestructura civilizatoria:
La combinación de una red con tarifas reducidas (promediando $0.15 tras la actualización Fusaka) y un suministro cada vez más ilíquido debido al staking institucional, posiciona a Ethereum como la base de lo que Buterin denomina “infraestructura civilizatoria”. Con el 46.5% del suministro total ya depositado en el contrato de Proof-of-Stake (incluyendo liquidez acumulada y recompensas), la red ha pasado de ser un experimento técnico a una capa de liquidación global estable, accesible y, sobre todo, descentralizada.











