Lo más relevante:

  • Los legisladores de Minnesota están considerando la posibilidad de prohibir por completo los cajeros automáticos de criptomonedas en todo el estado. Una medida impulsada por el aumento de estafas que han afectado desproporcionadamente a las personas mayores. 
  • La propuesta, presentada como HF 3642 por la representante demócrata Erin Koegel, busca eliminar estos kioscos digitales citando su papel como herramientas efectivas para defraudar a residentes vulnerables.
  • El proyecto de ley HF 3642 fue presentado el 23 de febrero de 2026 y busca prohibir la colocación u operación de cualquier kiosco de moneda virtual en el estado. La iniciativa cuenta con el fuerte respaldo del Departamento de Comercio de Minnesota y de las fuerzas del orden locales, que han proporcionado testimonios desgarradores sobre el impacto de estas estafas en la comunidad. 
  • Sam Smith, director de relaciones gubernamentales del Departamento de Comercio, declaró que la agencia apoya firmemente la medida y planea presentar una propuesta de protección más amplia en los próximos días que incluye esta prohibición.

Proyecto de Ley en Minnesota busca prohibición total de cajeros de Criptomonedas

Los legisladores de Minnesota han escalado su escrutinio sobre el sector de activos digitales. La propuesta de ley busca la prohibición absoluta de los cajeros automáticos de criptomonedas (BTM) en el estado. El proyecto de ley HF 3642, presentado este lunes por la representante Erin Koegel, copresidenta del Comité de Finanzas y Políticas de la Cámara, responde a una alarmante proliferación de esquemas de fraude financiero dirigidos específicamente a la población de la tercera edad. De ser aprobado, Minnesota se convertiría en el primer estado en desmantelar por completo esta infraestructura física de intercambio.

La legislación representa un endurecimiento radical frente a las políticas previas. Apenas en 2024, el estado había implementado un marco regulatorio que limitaba las transacciones diarias a $2.000 para nuevos usuarios. De igual manera, imponía requisitos estrictos de reembolso y licencias operativas

Los legisladores argumentan que estas medidas han sido insuficientes para frenar el flujo de efectivo hacia carteras controladas por estafadores, quienes utilizan la inmediatez y el anonimato de estas máquinas para eludir los controles bancarios tradicionales.

El proyecto de ley HF 3642 prohibiría cualquier terminal física que permita la compra de activos digitales mediante efectivo. Eliminando un punto crítico de fricción para los operadores de quioscos. 

Esta movida legislativa está siendo observada de cerca por otros estados de la Unión. Además, podría sentar un precedente sobre cómo las jurisdicciones locales gestionan el equilibrio entre la innovación fintech y la protección de los ciudadanos más vulnerables ante el cibercrimen.

Minnesota vs. Quioscos Digitales

Si bien diversas jurisdicciones en Estados Unidos han implementado moratorias temporales o restricciones zonales severas, la propuesta de Minnesota marcaría un hito sin precedentes en la nación. Sería la primera prohibición integral de cajeros automáticos de criptomonedas (BTM) a nivel estatal. 

Esta medida alinearía al estado con políticas de tolerancia cero adoptadas en mercados internacionales, siguiendo el modelo de Nueva Zelanda. La nación oceánica desmanteló el año pasado su red de terminales físicas citando riesgos sistémicos de lavado de activos y fraude minorista.

La magnitud del impacto operativo es considerable. Según datos de Coin ATM Radar, Minnesota alberga actualmente unos 430 cajeros automáticos de criptomonedas, con una densa concentración en el área metropolitana de Minneapolis. Los ATM forman parte del motor económico del estado. 

La industria, que ya enfrenta márgenes de beneficio reducidos debido al cumplimiento de licencias, se vería obligada a retirar el 100% de su infraestructura física. Eliminando un punto de acceso clave para los usuarios que operan principalmente con efectivo.

El sustento técnico de la prohibición reside en las estadísticas criminales del FBI, que el año pasado reportó pérdidas nacionales por 333 millones de dólares. Todas vinculadas directamente a estafas perpetradas a través de estos dispositivos. 

Los legisladores locales argumentan que los cajeros se han convertido en el “eslabón débil” de la seguridad financiera. Permitiendo que fondos obtenidos mediante ingeniería social se conviertan en activos digitales fuera del alcance de las autoridades en cuestión de segundos.

Bitcoin Depot endurece protocolos de KYC

Mientras el debate legislativo en Minnesota se encamina hacia una prohibición total de los terminales físicos, la presión regulatoria se extiende hacia los gigantes del sector. Bitcoin Depot, el mayor operador de cajeros automáticos de criptomonedas en Norteamérica, ha anunciado una reestructuración inmediata de sus políticas de cumplimiento. 

A partir de esta semana, la firma exigirá la verificación de identificación personal (KYC) en cada transacción. Eliminando los umbrales de anonimato que anteriormente permitían operaciones menores sin registro exhaustivo.

Este movimiento estratégico se produce en un momento en que fiscales generales de múltiples estados intensifican sus investigaciones sobre las empresas de quioscos digitales. La decisión de Bitcoin Depot busca mitigar el escrutinio judicial y adelantarse a posibles mandatos federales más estrictos

Al implementar la identificación obligatoria por evento, la compañía intenta blindar su infraestructura contra el uso de sus máquinas para el blanqueo de capitales y esquemas de ingeniería social. Esto ha puesto al sector en la mira de las autoridades de consumo.

La adopción voluntaria de estos procedimientos de cumplimiento mejorados marca un punto de inflexión para los operadores de BTM. Analistas del sector sugieren que este “estándar de identificación total” podría convertirse en el requisito mínimo de permanencia en el mercado estadounidense

Para Bitcoin Depot, que cotiza en bolsa, garantizar un entorno transaccional auditable es esencial para retener la confianza de los inversores institucionales y evitar el destino de la red en Minnesota. Donde la falta de controles percibida ha llevado a los legisladores a considerar la erradicación completa del servicio.