Lo más relevante:

En el ecosistema financiero de Venezuela se ha detectado un incremento en los esquemas de fraude dirigidos a comercios e independientes que aceptan pagos en criptomonedas. La estafa consiste en la transferencia de tokens falsos bautizados intencionalmente con el ticker y nombre “USDT”, simulando la liquidación de una compra de bienes o servicios sin transferir valor real alguno.

Nuevo esquema de fraude en Venezuela utiliza tokens falsos para simular pagos con la stablecoin Tether

Comerciantes e intermediarios comerciales en Venezuela enfrentan una modalidad de estafa mediante la utilización de tokens ilegítimos diseñados para suplantar la identidad visual de la stablecoin Tether (USDT), ejecutando transacciones fraudulentas durante el proceso de compraventa de mercancías.

La advertencia sobre este patrón operativo fue divulgada el pasado 15 de septiembre por el empresario e influenciador local Juan Kassabji. Según el análisis presentado por el directivo, los perpetradores explotan el desconocimiento técnico de los vendedores respecto de la verificación de activos en las redes de cadena de bloques (blockchain) para sustraer inventarios de alto valor.

Mecanismos de evasión y vulneración en billeteras de autocustodia

Dentro del esquema operativo, los actores maliciosos en Venezuela evitan deliberadamente el uso de plataformas de intercambio centralizadas (exchanges) como Binance o Bybit, las cuales disponen de protocolos automatizados de cumplimiento y filtros de seguridad que bloquean la entrada de contratos inteligentes no verificados.

Para eludir estos controles, Kassabji detalló que los estafadores inducen a los comercios a recibir los fondos de forma exclusiva a través de aplicaciones de autocustodia, citando soluciones como Trust Wallet o MetaMask. En este entorno descentralizado, la responsabilidad técnica de validar la autenticidad, la dirección del contrato inteligente y la liquidez del token recae íntegramente en la parte receptora.

Una vez acordados las condiciones de la transacción, el atacante transfiere una criptomoneda programada bajo el nombre o ticker “USDT”, pero cuya emisión carece de valor intrínseco, liquidez en el mercado y respaldo fiduciario.

Ejecución de la estafa y alcance internacional del riesgo

Al momento de concretar la operación comercial, el supuesto comprador exhibe la pantalla de confirmación en su dispositivo móvil para certificar la ejecución de la transferencia. Al constatar el incremento en el balance numérico dentro de la aplicación, el comerciante procede a liberar el inventario sin validar previamente si los fondos corresponden al activo original vinculado al dólar estadounidense.

El empresario documentó el caso de una empresa afectada que aceptó una transferencia fraudulenta por un valor nominal de 5.545 tokens espurios etiquetados como “USDT”.

Aunque el caso expuesto involucra la stablecoin emitida por Tether, los desarrolladores de este tipo de contratos pueden replicar la denominación de activos como USD Coin (USDC), Bitcoin (BTC) o Ethereum (ETH). Esta metodología no se encuentra limitada al mercado financiero en Venezuela ni a una stablecoin en particular, configurando una amenaza transversal para los comercios a nivel global que aceptan pagos con criptoactivos.