Lo más relevante:

  • El precio de Bitcoin ha descendido nuevamente por debajo del umbral de los 73.000 dólares. Un movimiento que borra por completo las ganancias registradas desde la victoria electoral de Donald Trump en noviembre de 2024. 
  • Según el análisis en cadena de Glassnode, cerca del 44% del suministro circulante de Bitcoin se encuentra actualmente en estado de pérdida no realizada, lo que significa que una porción sustancial de los tenedores adquirió sus tokens a precios superiores al nivel actual. El entorno actual plantea un desafío significativo para la confianza institucional. 
  • Si la tendencia bajista se consolida y se prolonga en el tiempo, existe una alta probabilidad de que los grandes actores institucionales reduzcan progresivamente su exposición a Bitcoin. Esto puede ser a través de la venta directa de activos o mediante la disminución de nuevas asignaciones en sus carteras. 

La capitulación de la “Trump Trade”, Bitcoin perfora los 74.000 dólares

La cotización del Bitcoin sufrió un revés sistémico este 2 de febrero de 2026, descendiendo por debajo del umbral psicológico de los 74.000 dólares. Este movimiento técnico ha neutralizado, en una sola sesión, la totalidad de las ganancias acumuladas desde la victoria de Donald Trump en los comicios de noviembre de 2024. 

La caída se produce en un contexto de aversión al riesgo global (risk-off). Donde la intensificación de la presión vendedora ha forzado una revaluación agresiva de las carteras digitales.

Tras haber alcanzado un hito histórico cercano a los 126.000 dólares en el último trimestre de 2025, el activo líder del mercado cripto se enfrenta ahora a un escrutinio riguroso sobre la sostenibilidad de su ciclo alcista

El desplome actual no solo refleja una toma de beneficios masiva, sino que siembra dudas razonables entre los analistas de Wall Street sobre si el impulso derivado de las políticas pro-cripto ha llegado a su fin. Dejando el futuro técnico del movimiento en un estado de vulnerabilidad no visto en los últimos 15 meses.

Esta corrección marca un revés dramático desde el pico histórico de aproximadamente 126.000 dólares alcanzado en octubre de 2025, representando una depreciación de más del 40% desde ese máximo. La situación incrementa la presión psicológica y el riesgo de ventas por estrés. Particularmente entre los inversores minoristas y los tenedores a corto plazo. Este comportamiento podría, a su vez, amplificar la presión vendedora y retrasar cualquier recuperación sostenida del mercado.

Bitcoin borra la “prima electoral” y retrocede a niveles críticos

La cotización del Bitcoin sufrió una capitulación severa al descender hacia el umbral de los 73.000 dólares. Eliminando por completo la revalorización acumulada desde la victoria de Donald Trump en los comicios presidenciales de 2024. 

Este movimiento técnico representa una contracción drástica tras el máximo histórico registrado en octubre de 2025. Periodo en el cual el BTC rozó los 126.000 dólares, marcando un cambio de tendencia que desafía el optimismo previo de Wall Street.

Este nivel de retroceso no se registraba en las terminales de precios desde hace más de doce meses, consolidando una fase de mercado bajista acelerado. La celeridad de la caída no solo evidencia una purga de posiciones apalancadas, sino que refleja un cambio de paradigma en el sentimiento de mercado. Impactando de manera equitativa en las carteras de los inversores minoristas y en los balances de los actores institucionales que entraron en la parte alta del ciclo.

La debilidad del soporte amenaza con una corrección prolongada

Más allá de la erosión del valor nominal, los indicadores de alta frecuencia y la respuesta de los operadores reflejan un entorno de incertidumbre sistémica. El análisis técnico sugiere que el Bitcoin enfrenta dificultades extremas para defender niveles de soporte psicológicos y técnicos clave.

La pérdida de impulso por debajo de estos umbrales ha dejado al descubierto una estructura de mercado frágil, lo que incrementa la probabilidad de episodios de volatilidad asimétrica y periodos de consolidación bajista más extensos.

Esta presión vendedora se manifiesta con especial crudeza en los mercados de derivados. Donde los niveles de estrés permanecen en zonas críticas tras semanas de desapalancamiento forzoso. La configuración actual de los libros de órdenes sugiere que la actividad en estos mercados podría actuar como un acelerador de la tendencia bajista, ya que las liquidaciones en cascada generan órdenes de venta automáticas que agotan la liquidez disponible en los intercambios al contado (spot).

Preocupación en el mercado:

Un periodo prolongado de debilidad en los precios podría inhibir el flujo de capital institucional. Aunque ya muestra signos de aversión ante la volatilidad estructural, limitando significativamente los volúmenes transaccionales. De persistir la trayectoria actual, las implicaciones trascenderían la mera valoración del activo. 

El deterioro sostenido del sentimiento no solo afectaría a la criptomoneda principal, sino que contaminaría a otros activos correlacionados. Incluyendo acciones de empresas mineras, compañías con reservas en BTC y productos cotizados (ETPs) vinculados al rendimiento de los activos digitales.